Recorte al gasto no nos frenará: Inmujeres

Después de que la junta de gobierno del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) aprobó el miércoles pasado una reducción presupuestal de 75 por ciento para gastos operativos, derivado del decreto de austeridad publicado en abril pasado, el organismo afirmó que no detiene su labor sustantiva ni afecta el trabajo con los institutos estatales y organizaciones.

La titular del Inmujeres, Nadine Gasman, aseguró ayer en entrevista que si bien los gastos operativos corresponden a papelería, viajes y viáticos, entre otros, también a estudios e investigaciones, por lo que para estos últimos se busca apoyos con organismos internacionales.

Aseveró que la redirección de los recursos es para toda la administración pública federal y pidió que este ajuste se lea en el contexto de la pandemia de Covid-19 y las acciones que lleva a cabo el gobierno federal para hacerle frente.

Gasman insistió en que la parte sustantiva del trabajo de Inmujeres no cambia, que es la rectoría de las políticas públicas, el apoyo a los planes en estados y municipios, las iniciativas que apoyen a las mujeres e incorporar la visión de cerrar la brecha de género en los programas prioritarios del gobierno.

Señaló que afortunadamente el capítulo 1000, correspondiente a los recursos humanos no se ha tocado y todo el equipo de Inmujeres sigue íntegro, intacto. Sobre los recursos del rubro 4000, de subsidios y ayudas, aseguró que los primeros 100 millones ya se dispersaron.

Por otra parte, organizaciones lamentaron que el gobierno no aclare qué instituciones o programas se verán afectados por el decreto de austeridad. La directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, Friné Salguero, lamentó que la política de género, en particular la de prevención, atención y erradicación de la violencia contra las mujeres, no ha tenido respaldo de ninguna forma desde antes del Covid.

La subdirectora de Equis Justicia para las Mujeres, Maïssa Hubert, mencionó que la violencia de género se atiende con estrategias diseñadas de forma integral, y para ponerlas en marcha, más que buena voluntad, se necesitan recursos.