Importaciones de maíz rompen récord al inicio de 2026
Texto: Crew Átomos
Foto: Cortesía
México.- Durante el arranque de 2026, México incrementó la compra de maíz proveniente de Estados Unidos, alcanzando niveles históricos para un periodo similar. Tan solo entre enero y febrero ingresaron al país cerca de 3.95 millones de toneladas del grano, en su mayoría de tipo amarillo y de origen genéticamente modificado.
Las cifras, basadas en reportes oficiales del sector agrícola estadounidense, muestran un crecimiento respecto al mismo lapso del año anterior, tanto en volumen como en valor comercial. Este intercambio representó ingresos cercanos a los 896 millones de dólares para exportadores del país vecino, consolidando a México como su principal destino en este mercado.
A considerable distancia se ubican otros compradores internacionales como Japón y Corea del Sur, lo que refleja la relevancia del mercado mexicano dentro de la dinámica global del maíz. De hecho, en términos anuales, las ventas hacia México superan los 5 mil millones de dólares, impulsadas en gran medida por grandes corporaciones agroindustriales que participan en toda la cadena, desde el financiamiento hasta la comercialización internacional.
Especialistas en el sector han advertido que la presencia de estas compañías ha sido determinante en la configuración del mercado nacional, al influir en la disponibilidad del grano, los mecanismos de importación y la formación de precios, tanto a nivel local como global.
Este escenario se desarrolla en medio de tensiones comerciales entre ambos países. Autoridades estadounidenses han insistido en que persisten obstáculos para el ingreso pleno de maíz transgénico a México, particularmente a raíz de políticas implementadas en años recientes para limitar su uso en alimentos básicos.
Aunque algunas de estas medidas fueron modificadas tras un proceso de resolución de controversias en el marco del tratado comercial de América del Norte, el tema continúa bajo observación. Estados Unidos ha reiterado que seguirá vigilando el cumplimiento de los acuerdos, especialmente en lo relacionado con el uso de criterios científicos en la regulación de productos agrícolas biotecnológicos y el acceso equitativo al mercado.

