Terapia de pulpos, una década de amor y ciencia para bebés prematuros
Texto: Crew Átomos
Fotos: Cortesía
Guadalupe, Zac.- La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Zacatecas cumple una década con la exitosa implementación de la terapia de pulpos para la recuperación de bebés prematuros; hasta el momento es la única institución de salud en la entidad que lo implementa.
Se trata de una terapia recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a sus beneficios terapéuticos sustentados en estudios científicos, los cuales han demostrado que los bebés prematuros que los usan presentan un desarrollo neurológico y respiratorio más favorable frente a quienes no los usan.

“La Pulpoterapia restablece el lazo que se rompió entre la mamá y su bebé al salir del útero, proporciona tranquilidad y seguridad a los neonatos prematuros por su parecido con el cordón umbilical”, explicó la responsable del servicio de Alojamiento Conjunto, Pediatría y UCIN en el Hospital General, Guadalupe Sánchez Bañuelos.
También sirve como tratamiento no farmacológico para el dolor, pues cuando se realiza algún procedimiento terapéutico que pudiese generar malestar, ayuda a disminuir la sensación dolorosa logrando calmar a los bebés, además, el poder afianzar sus manitas a los tentáculos del pulpo les proporciona seguridad. “Es, en pocas palabras, una terapia muy humana”, concluyó Sánchez.

El personal de la UCIN proporciona a los padres de los bebés que ingresan a la unidad la opción de la terapia y les explican sus beneficios; si aceptan, los pulpos son donados por la familia, incluso algunas madres, abuelas o tías los han tejido ellas mismas.
El pulpo permanece todo el día al lado de la carita o el cuerpo de los bebés, quienes suelen abrazarse o rodear con sus manitas los tentáculos. Para evitar riesgos de infección, se orienta a la familia sobre cómo deben lavarlos y secarlos cada tercer día, adicionalmente, el personal de la UCIN tiene especial cuidado de que nunca estén sucios ni húmedos.

Como parte de la terapia, luego de lavar el pulpo, la mamá debe traerlo cerca de su pecho por algunas horas, esta acción estimula sus glándulas mamarias para favorecer la lactancia, al tiempo que extrae su olor, lo que ayuda al bebé emocionalmente.
“Las mamás que tienen que internar a sus bebés en la UCIN sienten que una parte de ellas se queda aquí a través de los pulpos; y, emocionalmente, eso hace una gran diferencia para ellas”, dijo la responsable del área.
La implementación de la Pulpoterapia comenzó hace 10 años por iniciativa de la enfermera Guadalupe Sánchez, quien aprendió la técnica durante su estancia en el Instituto Nacional de Perinatología de la Ciudad de México.
Su contribución fue apoyada y aprobada por el neonatólogo que laboraba en ese entonces, José Silvestre Rodríguez Briseño, e impulsada por su compañera enfermera Beatriz González, quien durante su arranque realizó una importante donación de pulpos a la UCIN.
Sánchez Bañuelos realizó una invitación a las personas tejedoras a donar pulpos al área de UCIN del Hospital General del ISSSTE en Zacatecas. Los pulpos deben ser tejidos con hilo 100% de algodón, la cabeza debe medir entre cinco y siete centímetros y los tentáculos entre 10 y 15 centímetros para que sean seguros.
