Senado aprueba reformas contra lavado de dinero
Texto: Crew Átomos
Fotos: Cortesía
Ciudad de México.- Con 74 votos a favor, 13 en contra y 20 abstenciones, el pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) y al Código Penal Federal que fortalecen los mecanismos para evitar este ilícito.
De acuerdo con la reforma, las modificaciones propuestas –en donde también se añade el concepto de persona políticamente expuesta– se dan para atender las recomendaciones del GAFI, en una coyuntura donde México ha estado en la mira de Estados Unidos por la relación del blanqueo de activos y el narcotráfico.
La discusión de la reforma se llevó a cabo luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señalara a CIBanco, Intercam y Vector como instituciones vinculadas a lavado de dinero y el narcotráfico.
El dictamen con proyecto de decreto aprobado se enviará a la Cámara de Diputados. Sólo se aprobó una reserva que consistió en quitar la adhesión de las palabras “financiamiento al terrorismo” al considerar que esto ya está considerado en la ley y el Código Penal.

La reforma plantea modificaciones como ampliar el concepto de beneficiario controlador; definición de las Organizaciones Sin Fines de Lucro; se actualiza la definición de relación de negocios; amplia la lista de actividades vulnerables e incorpora la definición de personas políticamente expuestas.
También se establece un régimen simplificado de identificación para clientes públicos; la implementación de capacitación y auditorías; monitoreo y evaluación de riesgos; cooperación de Hacienda con la Guardia Nacional y otras instituciones; así como la protección de la identidad de los encargados de cumplimiento.
También impulsa sistemas automatizados de gestión de riesgos; auditorías externas e internas; se amplían obligaciones de reportes, así como las obligaciones para notarios y corredores; se incorpora la UMA; se fortalecen las sanciones y se reconoce a la UIF como víctima.
