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Inicia en marzo la credencialización del Servicio Universal de Salud

Texto: Crew Átomos

Foto: Cortesía

Ciudad de México.- A partir del próximo 2 de marzo, el Gobierno de México pondrá en marcha el proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud, una estrategia que permitirá a la población recibir atención médica en cualquier institución pública, sin importar su condición de derechohabiencia. Así lo informó el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark.

El funcionario explicó que, una vez completado el registro, las personas recibirán una credencial física y contarán también con una versión digital, la cual facilitará el acceso a los servicios de salud incluso cuando no se tenga la tarjeta impresa.

Para realizar el trámite, se recabará información básica de identificación como nombre completo, Clave Única de Registro de Población (CURP), sexo, lugar y fecha de nacimiento, así como nacionalidad. Además, la credencial incorporará un código QR que permitirá validar la afiliación del usuario y consultar su clínica de adscripción, así como sugerir el centro de atención más cercano. Durante el registro también se consultará a la persona sobre su disposición para la donación de órganos.

Clark destacó que este mecanismo permitirá que las distintas instituciones del sector salud compartan el historial clínico y los tratamientos previamente recibidos por cada paciente, lo que evitará la duplicación de estudios y la repetición de procesos médicos. Señaló que la universalización de los servicios facilitará el intercambio de información entre dependencias para mejorar la continuidad en la atención.

En cuanto a la implementación en las entidades federativas, precisó que ocho estados —Nuevo León, Coahuila, Durango, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Chihuahua y Guanajuato— no forman parte del proceso de federalización del programa IMSS Bienestar, por lo que mantienen sus propios sistemas estatales de salud. En estos casos, la incorporación al esquema de universalización dependerá de la decisión de cada gobierno estatal, ya sea para incluir a sus servicios locales o limitar el proceso a los derechohabientes del IMSS y del ISSSTE.

“El avance de la credencialización estará sujeto a la voluntad de cada entidad. Por ejemplo, en Querétaro se iniciará con usuarios del IMSS y del ISSSTE, pero si el gobernador lo decide, también podría sumarse el sistema estatal, siempre que la atención sea gratuita, ya que en algunos estados aún se cobran servicios”, puntualizó el subsecretario.

Por su parte, la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, informó que la primera etapa del registro comenzará el 2 de marzo en 14 entidades con servicios de salud ya federalizados: Baja California Sur, Campeche, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.

Indicó que, a partir del 23 de marzo, el proceso se extenderá a Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz.

Montiel detalló que se habilitarán 2 mil 478 módulos de atención con el apoyo de 14 mil servidores de la nación, con la meta de registrar a 98.5 millones de personas. De ese total, 38.5 millones corresponden a habitantes de estados que aún no cuentan con servicios de salud federalizados. El operativo de credencialización se prevé que concluya en diciembre.

Finalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que la universalización del sistema de salud será un proceso gradual, que inicia con la credencialización y avanzará posteriormente hacia la digitalización completa del sistema. Calificó este proyecto como una aspiración compartida por la sociedad y el Gobierno, y señaló que el costo inicial de esta primera etapa será de 3 mil 500 millones de pesos.

La mandataria agregó que, en la fase inicial, se implementará un esquema de compensación entre instituciones, mediante el cual el IMSS y el ISSSTE registrarán los servicios brindados a los derechohabientes de cada organismo, a fin de realizar ajustes mensuales y evitar desequilibrios financieros durante la transición al modelo universal.