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EU endurece postura y presiona a México por resultados contra el narco

Texto: Crew Átomos

Foto: Cortesía

Estados Unidos.- Estados Unidos endureció su postura frente al tráfico de drogas con la presentación de su Estrategia Nacional Antidrogas 2026, documento en el que fija nuevas condiciones para la colaboración con México y otros países. El plan deja claro que el apoyo estadounidense estará sujeto a avances verificables, particularmente en detenciones, procesos judiciales y extradiciones de líderes del narcotráfico.

La estrategia plantea una mayor presión sobre el gobierno mexicano para frenar el flujo de sustancias químicas utilizadas en la elaboración de drogas sintéticas, disminuir su producción y debilitar la operación de los grupos criminales. Washington busca una cooperación más constante y medible, apoyada en acciones coordinadas entre instancias diplomáticas, judiciales y de seguridad.

Entre las medidas contempladas se encuentra el fortalecimiento del intercambio de inteligencia, la capacitación de autoridades encargadas de la procuración de justicia y el impulso de operativos conjuntos. No obstante, el documento advierte que estos apoyos dependerán de resultados concretos en el combate a las organizaciones criminales.

Además, la estrategia incluye una visión global del problema. Estados Unidos señala a distintos países en la cadena de producción y distribución de drogas: presiona a China para frenar la salida de precursores químicos, pide a Canadá ampliar el intercambio de información estratégica, plantea a Colombia reducir los cultivos de coca y solicita a India reforzar la regulación de su industria química y farmacéutica.

En el caso mexicano, el énfasis está puesto en debilitar la capacidad operativa de los cárteles, particularmente en lo relacionado con drogas sintéticas como el fentanilo y la metanfetamina. Para ello, se propone intensificar el combate a laboratorios clandestinos y limitar el acceso a insumos y maquinaria utilizada en su producción.

El plan también contempla sanciones económicas más severas contra empresas que, de manera directa o indirecta, faciliten actividades ilícitas dentro de sus cadenas de suministro.

Como parte de esta política, Washington anunció una ofensiva internacional contra el crimen organizado, en la que los grupos dedicados al narcotráfico podrían ser perseguidos bajo criterios similares a los aplicados al terrorismo, tras la designación de varios cárteles como organizaciones terroristas extranjeras.