Clínica de Heridas del ISSSTE, una década mejorando la calidad de vida de pacientes
Texto: Crew Átomos
Fotos: Cortesía
Guadalupe, Zac.- La Clínica de Heridas adscrita al Hospital General Zacatecas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), encabezado por Martí Batres Guadarrama, cumplió más de una década de reconfortar y aliviar las heridas de la derechohabiencia, apoyándoles en su reincorporación a la vida cotidiana.
Fue fundada en mayo de 2015 a iniciativa de la enfermera María Martha Montelongo, con el aval de la Comisión Permanente de Enfermería de la Secretaría de Salud. Se trata de un servicio especializado, dedicado a la valoración, prevención, tratamiento y seguimiento integral de pacientes con heridas agudas y crónicas que es atendida exclusivamente por enfermeras.
La Clínica de Heridas atiende semanalmente a alrededor de 60 pacientes que padecen: úlceras diabéticas, úlceras venosas, yagas (lesiones por presión o causadas por equipo hospitalario), quemaduras, úlceras oncológicas, heridas infectadas o lesiones por adhesivos hospitalarios; además, atiende a bebés prematuros.

De acuerdo con la responsable actual del servicio, Erika González de León, al llegar a la clínica, las y los pacientes encuentran esperanza, recuperan la tranquilidad y, sobre todo, el anhelado alivio.
“A la clínica han llegado pacientes con lesiones que por su gravedad temen que les tengan que amputar, es importante que sepan que en el ISSSTE Zacatecas existe un área especializada que les va a ayudar a que eso no suceda, a evitar una infección, que sepan que sus heridas tienen solución, que pueden revertirse y curar”, dijo.
Testimonios como el de Fernando Pérez Méndez, un paciente asiduo a la clínica por ulceras en sus piernas, corroboran el trabajo humano y eficiente que se realiza día a día en la Clínica de Heridas.
“Antes de saber de la clínica probé un doloroso tratamiento por casi 70 días que me ofreció pocos resultados, con el tratamiento de la clínica logré cicatrizar mis úlceras en un mes y disminuir considerablemente el dolor, hasta desaparecer. (…) Es muy doloroso vivir con una herida que no puede sanar y aquí siempre nos están dando buenos resultados, por eso de aquí salimos siempre con una sonrisa, yo agradezco eternamente”, enfatizó.

De acuerdo con Erika González de León, además de curar, las enfermeras de la clínica también capacitan a las y los pacientes para que aprendan el autocuidado de sus lesiones, es decir, cómo hacer una curación en casa, qué hacer en caso de infección, y cómo actuar ante datos de alarma; también les apoyan proporcionándoles materiales, como geles, crema, apósitos, gasas y vendas.
Al respecto, el paciente Fernando Pérez Méndez señaló, “en la clínica he recibido una atención excelente, fue maravilloso que me enseñaran todos los cuidados que debo tener en casa y cómo curar las úlceras, porque a veces lo requiero estando en mi casa y se me hace difícil venir seguido”.
La Clínica de Heridas revolucionó la atención que se ofrecía en el Hospital General, de acuerdo con su fundadora, María Martha Montelongo, el gran aporte de la clínica fue la introducción de la cura húmeda.
“Antes de la clínica, las y los pacientes del hospital eran tratados con la cura tradicional que es en seco, lo que hacía que el proceso de sanación fuera más lento y doloroso, en comparación con la técnica de la cura húmeda que, al aislar las heridas a base de soluciones, geles y apósitos, logra una mayor efectividad en un menor tiempo y con menos dolor, con mejores resultados para el paciente, lo que ha evitado decenas de amputaciones y muertes por infecciones”, explicó.
Montelongo afirmó que constatar en la última década los excelentes resultados que da trabajar con un método científico en combinación con materiales de alta tecnología diseñados para favorecer la cicatrización de heridas, controlar el exudado, prevenir y tratar infecciones, ha sido una de las experiencias más hermosas de su carrera.
Con el trabajo de áreas como la Clínica de Heridas del Hospital General del ISSSTE en Zacatecas se muestra el compromiso del Instituto con el bienestar y el trato digno y humano a la derechohabiencia que ha impulsado el director general Martí Batres Guadarrama.

