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Renuncia presidente de Paraguay en medio de crisis política

Texto: Crew Átomos

Foto: Cortesía

Paraguay.- La crisis financiera desatada por la intervención de Ueno Bank provocó que este jueves, el presidente Santiago Peña presentara su renuncia al cargo, luego de varios días de protestas, cuestionamientos por sus antiguos vínculos empresariales con la entidad y el avance de un proceso de juicio político en su contra.

La decisión se produjo después de que el Banco Central de Paraguay ordenara intervenir Ueno Bank, una de las instituciones financieras con mayor número de usuarios en el país, al detectar un deterioro en sus indicadores de solvencia que colocó a la entidad por debajo del 50 por ciento del mínimo legal requerido.

La medida dejó sin funcionamiento los servicios bancarios y restringió el acceso a los recursos de aproximadamente 2.9 millones de clientes, en una nación con poco más de seis millones de habitantes. Entre los recursos comprometidos también se encuentran inversiones de organismos públicos, particularmente del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantenía alrededor de 355 millones de dólares en la institución financiera.

El impacto de la intervención trascendió al sector bancario debido a la presencia de recursos destinados al sistema de pensiones y a otros organismos estatales. La incertidumbre sobre la recuperación de los depósitos provocó manifestaciones de ahorradores y ciudadanos que exigieron explicaciones y garantías para recuperar su dinero.

A la controversia financiera se sumaron los cuestionamientos sobre la relación de Peña con el conglomerado Grupo Vázquez, propietario de la entidad. El mandatario había mantenido participación accionaria en Ueno Holding, vínculo que concluyó en 2025, antes de que estallara la crisis. Sin embargo, la oposición señaló posibles conflictos de interés, al considerar que durante su administración aumentaron los recursos públicos depositados en el banco.

Las críticas también alcanzaron al Banco Central, cuyo titular, Carlos Carvallo, presentó su renuncia tras la intervención. Carvallo había encabezado anteriormente la Financiera Ueno, institución que posteriormente se convirtió en banco. Paralelamente, la Fiscalía abrió una investigación sobre las operaciones de la entidad y ordenó la detención de ocho personas relacionadas con su dirección, mientras avanzan las indagatorias sobre posibles irregularidades.

En medio de este escenario, legisladores de oposición impulsaron un juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, al señalar presuntas responsabilidades en el manejo de la crisis y posibles conflictos de interés. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos, avanzar con la acusación, que debía continuar su trámite ante el Senado.

Horas antes de que se conociera el resultado de la votación, Peña anunció mediante un mensaje en video que presentaba su renuncia. En su declaración sostuvo que la decisión respondía a la necesidad de preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También ofreció disculpas a la población y pidió garantizar la devolución de los recursos a los afectados por el cierre del banco.

La salida del mandatario abrió el camino para que el vicepresidente Pedro Alliana asuma la conducción del Ejecutivo, conforme al mecanismo de sucesión constitucional, una vez que se formalice la renuncia.

Con este episodio, Paraguay enfrenta una crisis que combina problemas de solvencia bancaria, cuestionamientos sobre la supervisión financiera y tensiones entre el poder político y los organismos encargados de proteger los recursos públicos. Mientras las autoridades buscan establecer las responsabilidades correspondientes y activar los mecanismos de devolución de depósitos, miles de usuarios permanecen atentos al destino de sus ahorros y de los fondos comprometidos.