México reduce número de jóvenes que no estudian ni trabajan: OCDE
Texto: Crew Átomos
Foto: Cortesía
México.- México ha reducido durante la última década la proporción de jóvenes de entre 18 y 24 años que no estudian ni trabajan, de acuerdo con el informe Panorama de la Educación 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El organismo señala que este grupo representaba 23 por ciento de los jóvenes mexicanos en 2015, mientras que para 2025 la proporción descendió a 19 por ciento. Aunque la cifra muestra una disminución, todavía se encuentra por encima del promedio registrado entre los países de la OCDE, que es de 13 por ciento.
El comportamiento está relacionado también con una mayor participación educativa y mejores indicadores de empleo entre algunos sectores de la población joven. Uno de los datos destacados por el organismo es la reducción del desempleo entre quienes cuentan con educación media superior: pasó de 7 por ciento en 2015 a 4 por ciento en 2025.
La educación también marca una diferencia en los ingresos. Según el reporte, las personas que cuentan con estudios de nivel medio superior tienen ingresos ligeramente inferiores al promedio nacional, mientras que quienes no concluyeron ese nivel perciben, en promedio, ingresos considerablemente menores.
Sin embargo, el fenómeno de los jóvenes que están fuera de la escuela y del mercado laboral no puede explicarse únicamente por la falta de empleo. La propia OCDE señala que en México una proporción importante de quienes se encuentran en esta situación está fuera de la fuerza laboral, algo que puede estar relacionado con responsabilidades familiares, cuidados en el hogar y otros factores sociales.
El informe plantea que permanecer durante periodos prolongados fuera de la educación y el empleo puede tener consecuencias sobre las oportunidades económicas futuras, por lo que mantener a los jóvenes vinculados con la formación y el mercado laboral continúa siendo uno de los retos para México.
La reducción registrada en diez años marca un cambio favorable en el indicador, pero la distancia frente al promedio de la OCDE muestra que todavía existe un sector importante de jóvenes que enfrenta dificultades para continuar estudiando, incorporarse a un empleo o combinar ambas actividades.

