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El Nuevo PRD se cae a pedazos; dejan sin futura candidatura a Rodrigo Ureño

Por: Alberto Amador

Fotos: Archivo

Zacatecas, Zac.-  Mientras la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Zacatecas acelera su actividad política rumbo al proceso electoral de 2027 y promueve al alcalde de Jerez, Rodrigo Ureño, como uno de sus principales activos, una sentencia del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Zacatecas (TRIJEZ) mantiene bajo cuestionamiento jurídico una parte fundamental de la estructura y los actos partidistas sobre los que se pretende construir esa ruta, dejando sin validez los acuerdos del Comité Estatal del “Nuevo PRD”. 

El pasado 25 de agosto, el TRIJEZ resolvió los expedientes TRIJEZ-JDC-012/2026 y TRIJEZ-JDC-013/2026 acumulados, promovidos por integrantes del Consejo Estatal del PRD y por Raymundo Carrillo Ramírez, relacionados con los acuerdos adoptados durante una sesión del XI Consejo Estatal celebrada el 9 de agosto.

Aunque el Tribunal desechó ambas demandas, no lo hizo porque hubiera declarado legales los actos impugnados. Por el contrario, determinó que los juicios habían quedado sin materia porque una sentencia previa, correspondiente al expediente TRIJEZ-JDC-009/2026, ya había modificado la situación jurídica que daba sustento a esos actos.

En aquella resolución, el Tribunal revocó la determinación RCG-IEEZ-001/XI/2026 del Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ), mediante la cual se había declarado la validez constitucional y legal de las modificaciones a los estatutos del PRD y la integración de diversos órganos partidistas.

La irregularidad detectada por el Tribunal no fue menor: el acta de la sesión plenaria y los acuerdos enviados al IEEZ no fueron firmados por los funcionarios partidistas facultados para hacerlo.

Como consecuencia, el TRIJEZ dejó sin efectos los actos posteriores que tuvieron sustento en los estatutos indebidamente aprobados y ordenó al Consejo General del IEEZ realizar un nuevo análisis a partir de la sesión plenaria válida y de los acuerdos efectivamente adoptados en ella.

El alcance de aquella determinación terminó impactando directamente en la sesión celebrada el 9 de agosto, en la que el PRD había tomado decisiones relevantes para su operación política rumbo a 2027.

Durante esa reunión se determinó, entre otras cosas, la remoción del presidente de la Mesa Directiva del Consejo Estatal y la designación de un nuevo titular; la incorporación de nuevos integrantes al Consejo Estatal y la delegación de facultades al presidente de la Dirección Ejecutiva Estatal para explorar y negociar posibles alianzas electorales con otros partidos políticos.

Sin embargo, el TRIJEZ estableció que dicha sesión no podía considerarse un acto autónomo de la vida interna del partido, pues tuvo como uno de sus propósitos atender modificaciones estatutarias derivadas precisamente de la resolución del IEEZ que posteriormente fue revocada.

La sentencia va más allá: establece que la celebración de aquella sesión, así como las determinaciones adoptadas durante la misma, “carecen actualmente de efectos jurídicos susceptibles de ser analizados mediante una sentencia de fondo”.

Incluso la integración de la Mesa Directiva del Consejo Estatal quedó insubsistente, luego de que en el expediente TRIJEZ-JDC-009/2026 se acreditara que ante la autoridad electoral se presentó documentación por personas que no se encontraban facultadas para ello.

Ureño, en plena promoción rumbo a 2027

El escenario jurídico contrasta con la intensa actividad política que actualmente desarrolla el PRD estatal alrededor de la figura de Rodrigo Ureño.

Durante la celebración del 37 aniversario del partido en Zacatecas, la dirigencia encabezada por Néstor Santacruz presentó al alcalde de Jerez como una de sus principales figuras rumbo al proceso electoral de 2027.

En el evento, Manuel Cambrón, dirigente del PRD en Tlaxcala, hizo público el respaldo a Ureño como un perfil con posibilidades de competir por la gubernatura de Zacatecas, mientras la dirigencia estatal sostuvo que el partido se encuentra preparado para competir incluso sin alianzas y con candidaturas ciudadanas.

Además, Ureño recibió el nombramiento de Coordinador Estatal de Estructura Territorial, con la encomienda, según la propia comunicación difundida por el partido, de trasladar a los 58 municipios el modelo de organización política desarrollado en Jerez.

El nombramiento cobra relevancia frente a las resoluciones judiciales recientes, pues mientras el PRD anuncia una nueva estructura territorial y comienza a perfilar candidaturas rumbo a 2027, el Tribunal Electoral determinó que actos partidistas sustentados en el marco estatutario controvertido quedaron sin efectos y que incluso la integración de órganos encargados de conducir decisiones internas perdió eficacia jurídica.

La sentencia conocida hasta ahora no declara expresamente inválido el nombramiento de Rodrigo Ureño como Coordinador Estatal de Estructura Territorial, por lo que jurídicamente no sería correcto afirmar que dicho cargo fue anulado por el TRIJEZ.

Sin embargo, sí abre una interrogante sobre qué órgano partidista realizó el nombramiento, con fundamento en qué estatutos y bajo qué facultades, particularmente después de que el Tribunal dejara sin efectos actos derivados del marco estatutario cuestionado y ordenara al IEEZ determinar cuál fue la sesión plenaria válida y cuáles fueron realmente sus acuerdos.

La misma incertidumbre alcanza la estrategia electoral que el partido había comenzado a construir: la sesión del 9 de agosto contempló expresamente delegar facultades para explorar y negociar posibles alianzas electorales rumbo al proceso 2026-2027, pero esas determinaciones, de acuerdo con el TRIJEZ, actualmente carecen de efectos jurídicos.

Así, mientras en el terreno político el PRD zacatecano ya realiza “destapes”, distribuye responsabilidades territoriales y proyecta una candidatura a la gubernatura, en el terreno jurídico todavía enfrenta las consecuencias de una disputa interna que obligará a revisar la validez de su estructura y de diversos acuerdos.

El contraste es evidente: la ruta política hacia 2027 ya comenzó para Rodrigo Ureño y la dirigencia que lo impulsa; la ruta jurídica del partido, en cambio, todavía no termina de definirse.