julio 21, 2019
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Sombrerete se queda sin contralora

Gabriel Contreras Velázquez

La contralora municipal de Sombrerete, Karina Pérez Flores, debe estar ampliamente agradecida con los diputados de la LXIII Legislatura. Si la excandidata a presidenta municipal por Morena permanece aún en funciones en el gobierno de Manuel Alan Murillo Murillo, es porque dos comisiones legislativas no logran ponerse de acuerdo sobre su procedimiento de destitución.

Una queja ciudadana entregada en la Secretaría de la Función Pública, que encabeza Paula Rey Ortiz, dio inicio al viacrucis administrativo para que la promotora de reuniones entre simpatizantes de David Monreal, en Sombrerete, pueda liberarse de las horas burocráticas del municipio que le representan una pérdida de tiempo en sus tareas con la Cuarta Transformación.

Puesto que el contenido de la queja no era competencia jurisdiccional de la Función Pública debido a que no se correlacionaba con recursos estatales ni con faltas administrativas de los funcionarios del Gobierno del Estado, el expediente fue turnado “para su seguimiento correspondiente” a la Legislatura, donde fue recibido por la Mesa Directiva.

A través del documento con folio interno DGDI 22719/2019, originalmente la Comisión de Gobernación que preside la diputada Alma Gloria Dávila Luevano dio vista a un dictamen previo de análisis que turnó la Secretaría de la Función Pública en el que expuso sus razones acerca del porqué turnaba la queja al Poder Legislativo, al no tener autoridad para resolver en ningún sentido.

La Mesa Directiva estudió las posibilidades de que, a través de la Comisión del Sistema Estatal Anticorrupción que encabeza el diputado Raúl Ulloa Guzmán, la queja concluyera en un dictamen de sanción en contra de la decisión del Ayuntamiento de Sombrerete, que pasaría al pleno para su votación y aprobación.  

No obstante, existía un antecedente en los casos de sanción para reponer el procedimiento de elección de Contralor Municipal, que obligó a la Mesa Directiva a valorar también la opción de que el dictamen fuera procesado a través de la Comisión de Gobernación, donde preliminarmente radicó la queja que les turnó la Función Pública.

Este antecedente puede verificarse en la Controversia Constitucional 1/2008 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En él, el ministro José Fernando Franco González Salas declaró improcedente la denuncia del Ayuntamiento de Jerez en contra de la LXI Legislatura, puesto que, consideró, los legisladores no violentaban la autonomía y libertad del municipio al sancionar la elección de la Contraloría.

El cabildo jerezano dejó de observar lo dispuesto en el artículo 103 de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Zacatecas. De esta manera, la expresidente municipal Alma Araceli Ávila Cortéz llevó a la Contraloría a ciudadano Arturo Ortíz Sánchez, ambos de extracción priísta, pasando por encima de la propuesta de la primera minoría.

Con este precedente, la diputada Alma Dávila ahora tendrá que integrar un expediente en contra del procedimiento de elección del Contralor Municipal en Sombrerete. Ya sea que lo presente en el pleno legislativo o que lo presente para su sanción en el Tribunal de Justicia Administrativa, lo más probable es que el dictamen definitivo lo desarrolle la Comisión de Gobernación.

Claro, siempre y cuando el diputado Raúl Ulloa Guzmán entregue el expediente de Karina Pérez Flores, el cual aún conserva en la Corrupción del Sistema Estatal Anticorrupción, con lo que, intencionalmente o no, dilata el proceso de destitución de la promotora de reuniones entre “simpatizantes de David Monreal Ávila” en Sombrerete.

La evidencia es irrefutable: Karina Pérez encabezó la planilla de Morena en el municipio de Sombrerete, durante la elección del 2018, como queda asentado en la resolución del Instituto Electoral del Estado de Zacatecas para la procedencia de candidaturas de mayoría relativa en los municipios.

En su calidad de excandidata, Pérez Flores no debió de ser considerada por la administración de Alan Murillo, para ocupar la Contraloría Municipal. En una especie de PRI-Mor, el cabildo de Sombrerete dejó de observar lo dispuesto por el artículo 104 de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Zacatecas.

En este, se determina claramente que quienes fueron candidatos y candidatas a presidente municipal “en el proceso electoral que dio origen a la integración actual del Ayuntamiento, no pueden ser designados como Contralores Internos”. Karina Pérez Flores se encuentra en el supuesto que la ley prohíbe, lo que en próximas semanas provocará su destitución.

No es la única denuncia que pesa en contra de la casi excontralora. Como Coordinadora Regional de los Programas del Gobierno Federal en los municipios de Sombrerete, Jiménez del Teúl y Chalchihuites, y coordinadora de los Servidores de la Nación en Sombrerete, alterna ilegalmente funciones de autoridad municipal y funcionaria federal.

La denuncia ya fue recibida por el Órgano Interno de Control de la Secretaría del Bienestar, e incluye una copia para la secretaria de la Función Pública federal, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros. Comienzan a brotar las irregularidades de la Delegación de Programas de Desarrollo en Zacatecas como espacio proselitista de David Monreal Ávila a través de Verónica del Carmen Díaz Robles.

#Coincidencias: Después del júbilo conque el frente monrealista festejó el “duro golpe” contra Yeidckol Polevnsky Gurtwitz, en el Consejo Nacional de Morena el pasado domingo, los destellos mediáticos dieron paso a la realidad política.

El clan fresnillense celebró una lucha de poder interna donde se encuentran en último lugar. La candidata natural para encabezar el partido del presidente, Bertha Luján Uranga. El golpe certero del fin de semana a Polevnsky fue dirigido por Horacio Duarte Olivares y Gabriel García Hernández.

Desde su esquina, Horacio Duarte apuesta por la candidatura del diputado Mario Delgado Carrillo en la correlación de fuerzas interna, pues impulsaría a Delfina Gómez Álvarez como secretaria del partido en acuerdo de los mexiquenses con Marcelo Ebrard Casaubón.

Mientras, Gabriel García Hernández busca abrir los consensos de Andrés Manuel para llevar a Bertha Luján a la codiciada dirigencia nacional. Ambos tienen una enemiga en común: Polevnsky Gurwitz, quien se aferra a la posibilidad de reelegirse para un próximo mandato.

Al igual que Mario Delgado, Alejandro Rojas Díaz Durán exige que el partido se abra a la afiliación masiva, pues ninguno de los dos cuenta con los consejeros suficientes para generar contrapesos a la Nomenklatura Morena que resguarda a Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, por acuerdo del quinto Congreso Nacional Extraordinario del partido, la afiliación masiva será una realidad hasta pasada la elección interna del 20 de noviembre del 2019, lo que deja en desventaja al clan fresnillense en la correlación interna.

Durante 2017 Ricardo y Saúl Monreal Ávila abandonaron las filas de Morena. Si las afiliaciones del clan fresnillense nunca desbordaron al partido, en ese año se redujeron aún más y recibieron otro duro golpe cuando Edgar Rivera Cornejo se llevó su estructura de afiliados al Movimiento Dignidad.

Y falta el filtro más difícil: la evaluación del padrón de militantes en manos de Yeidckol Polevnsky que, subestimada en el Consejo Nacional, desconoció a la asamblea y hace un par de días nombró al exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, como custodio de las listas de afiliados.

Los motivos para celebrar cada vez serán menos.

Twitter: @GabrielConV

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